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22 de octubre de 2013

Seré tu amante bandido

Hoy hemos vuelto a discutir. Esto se está volviendo en algo rutinario. Como un ejercicio que debemos cumplir cada día.

¿Cuál ha sido el motivo esta vez? Ya ni me acuerdo.

Entre tantos dimes y diretes, quitar el polvo a sucesos de hace siglos que, en este tipo de momentos, vuelven a salir a la luz, como puñales ardientes que lanzas para ver el alcance al que llegas e intentar ser siempre el que dañe más al otro y quedar por encima, ya no sé como comenzó la pelea.


Me duele la cabeza. Anoche me fui a la cama cabreada. No he podido pegar ojo, pensando una y otra vez en una solución.

Esto tiene que acabar. No podemos seguir así, discutiendo un día tras otro. Tenemos que parar.

Mientras desayuno, sigo dándole vueltas al tema. No se me ocurre nada.

Me pongo a recoger la casa sin ganas. Incluso cuando vuelvo de la compra, parece que voy como sonámbula. Soy como una marioneta a la que el tiempo y el destino van moviendo. Alguien maneja mis hilos, yo ya perdí el rumbo hace tiempo.

Ya en casa, enciendo el ordenador.

4 de octubre de 2013

Erotismo

Si buscamos una definición de la palabra erotismo, nos saldrán varias pero, las principales son: amor sensual; carácter de lo que excita el apetito o amor sensual; exaltación del amor físico en el arte..., entre otras.

Y ¿qué es eso del amor sensual?

El amor sensual es el amor ligado a los sentidos, a lo erótico y corporal, a lo terreno. Entendido también, como la unión física de los amantes, a la pasión. 

Las características de amor sensual son: amor erótico o pasional. 

Se manifiesta en el amor correspondido, imposible, feliz, tirano, posesivo, o liberador. Implica anhelo de fusión completa con la otra persona. Es exclusivo. Expresa formas de amor engañosas.

Un amor imposible es aquel donde sólo uno es el que ama, un amor que no es correspondido. Puede también que sea correspondido pero imposible por razones como: diferencia de edad; uno de los dos está comprometido en otra relación; clases sociales diferentes; presión social o familiar; incompatibilidad de carácter, entre otros.

Pero centrémonos en lo que nos ocupa hoy, el erotismo en todo su esplendor.

2 de octubre de 2013

La culpa fue del chat

—¿Hoy no sales?
—No, mamá. El lunes tengo un examen de historia y además, no tengo planes.

Supongo que a mi madre le extrañaba verme metida en casa pero, había hablado con mi grupo de amigas hacía un rato y lo que me ofrecían no me convencía. A todo ello se le unía que, la mayoría de ellas, habían hecho planes con sus respectivos novios y las pocas solteras que quedaban, tenían otros compromisos, por lo que a mí, este fin de semana, no me apetecía ir de sujeta velas.

Decidí aprovecharlo para ponerme al día con mis apuntes y de paso, emplear las horas de esos dos días y medio, en estudiar para el próximo examen de Historia del Arte que tenía el lunes.

Estaba en mi habitación, sacando el libro de Arte y el cuaderno de apuntes de mi mochila, abrí el ejemplar por la primera lección que debía estudiar y el cuaderno por su mitad. Comencé a leer pero, la pereza hizo acto de presencia y aparté a un lado todo el material para dejar sitio a mi portátil  Todo aquello podía esperar, mañana me levantaría temprano para empezar a empollar.

Encendí el ordenador y pasados unos minutos, cuando su sistema operativo se cargó y me lo permitió, me puse a revisar el correo electrónico.

Mientras tanto, en la parte inferior derecha de mi pantalla, se estaban sucediendo unos hechos ajenos a mi persona.

El programa de mensajería instantánea que habitualmente utilizaba, había tomado vida propia después de su última actualización y estaba haciendo de las suyas.

—¿Estás ahí?