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4 de octubre de 2013

Erotismo

Si buscamos una definición de la palabra erotismo, nos saldrán varias pero, las principales son: amor sensual; carácter de lo que excita el apetito o amor sensual; exaltación del amor físico en el arte..., entre otras.

Y ¿qué es eso del amor sensual?

El amor sensual es el amor ligado a los sentidos, a lo erótico y corporal, a lo terreno. Entendido también, como la unión física de los amantes, a la pasión. 

Las características de amor sensual son: amor erótico o pasional. 

Se manifiesta en el amor correspondido, imposible, feliz, tirano, posesivo, o liberador. Implica anhelo de fusión completa con la otra persona. Es exclusivo. Expresa formas de amor engañosas.

Un amor imposible es aquel donde sólo uno es el que ama, un amor que no es correspondido. Puede también que sea correspondido pero imposible por razones como: diferencia de edad; uno de los dos está comprometido en otra relación; clases sociales diferentes; presión social o familiar; incompatibilidad de carácter, entre otros.

Pero centrémonos en lo que nos ocupa hoy, el erotismo en todo su esplendor.

A menudo el erotismo se relaciona con el amor apasionado y está unido con el deseo sexual, sentimiento que normalmente asociamos a la personificación en el dios Eros.

Al hablar de erotismo siempre lo asimilamos como algo unido con la sensualidad, la sexualidad y las capacidades de atracción entre seres humanos.

En español y otros idiomas modernos el término «erotismo» es una palabra compleja que puede tener dos sentidos ya que se encuentra unida a dos conceptos diferentes.

Por un lado por la picardía, entendida como la acción o el dicho en el que hay malicia o atrevimiento pero no una clara insinuación.

Por otro la insinuación, que sería una respuesta a la búsqueda de interacción social, la atracción física.

Y por último por la pornografía, que estaría relacionado directamente con los preludios del acto sexual, específicamente con los juegos sexuales, con lo que se pretende desarrollar la excitación de la pareja y la lubricación de los órganos genitales, lo cual facilita el coito y otros tipos de comportamientos sexuales.

No podemos rebajar al erotismo sólo con todo lo relacionado con la sexualidad y con el acto sexual físico y no lo podemos descontextualizar de la fase de relación interpersonal en que se de, sea esta social (fase del galanteo y formación de la pareja) o intima (actividad anterior al coito).

En este sentido, los aficionados al cómic japonés distinguen el Ecchi, que no muestra el coito, del hentai que ya es plenamente pornográfico. 

La diferencia se establece, por tanto, en el grado de importancia de los elementos eróticos para el desarrollo del mismo. 


Erotismo y sensualidad están muy unidos aún cuando no signifiquen lo mismo, tienen una gran conexión entre si pues las dos buscan atraer e incitar a otras personas. 

El erotismo va más allá de la sensualidad pues, lleva implícitas expresiones faciales, actividades del cuerpo y manifestaciones verbales. Estas últimas abarcan señales sonoras o visuales especializadas y simbolizadas por el lenguaje. 

El erotismo puede adoptar mayor o menor tendencia a la sexualidad dependiendo de la intimidad y la intencionalidad con que se emplee.

Puede verse desde algo completamente inocente como una mirada profunda y sostenida en un momento inesperado; pasar al lado de la persona deseada y susurrarle algo bonito al oído; rozarla como “sin querer”; hasta algo más intimo y sexual como un simple gesto directo sorprendiendo a la pareja al llegar a casa y encontrarla con un conjunto muy sensual, preparada para ofrecerte una noche interminable.

Por todo esto podemos decir que el erotismo es más un comportamiento cultural que un comportamiento sexual.

La línea que separa el erotismo y la pornografía es una cuestión estrictamente personal, aunque podemos afirmar, sin lugar a dudas, que el erotismo se limita a mostrar el cuerpo con generosidad y a sugerir con mayor o menor picardía, mientras que la pornografía ilustra las relaciones sexuales que mantienen los personajes. 

La división entre el amor erótico y el amor romántico no es por lo general absoluta, aunque para el aspecto romántico se lo asocia principalmente con el amor (en cuanto a que un verdadero amor es altruista y se supone exalta la sensualidad), es por tal división que ya en la antigüedad los griegos tendían a distinguir entre el eros y el ágape (siendo el segundo el amor solidario y, pudiera decirse, romántico). 

En las religiones y sistemas de creencias siempre está presente el erotismo, aunque se lo puede encontrar en dos facetas aparentemente muy opuestas.

Por ejemplo, en el cristianismo católico, los textos místicos de San Juan de la Cruz y Las Moradas de Santa Teresa de Jesús poseen una retórica llena de erotismo dirigido a la deidad, mientras que en otras religiones (como las de los fenicios, mesopotámicos etc.) existía una prostitución sagrada que llegó a la Grecia clásica. 

En la Roma Antigua se hace notorio el contraste entre la "lujuria" con abundante arte erótico o, más que entre los griegos, directamente pornográfico y la severa castidad y virginidad impuesta a las vestales. 

Tales contradicciones dentro de un mismo sistema religioso, se evidencian, asimismo, en el hinduismo, donde existen movimientos promotores de las más rigurosas reglas opuestas a lo libidinoso junto a exaltaciones de la sexualidad, como ocurre con el conocido texto del Kama Sutra o las imágenes de templos como los de Suria y Khajuraho.

En el mundo de los objetos, el erotismo puede confundirse con el fetichismo que es la derivación, hacia objetos o partes del cuerpo, de la libido; de tal manera que la vista o una simple imagen real o mental de esa parte del cuerpo, provoque en el fetichista un deseo sexual.

Una percepción más intelectual del erotismo nos lleva a ámbitos en los cuales se supone una ausencia del mismo, por ejemplo, la obra escultórica realizada por Bernini "el Éxtasis de Santa Teresa" representa la enajenación mística con la expresión de una mujer en estado de éxtasis físico.

El erotismo es algo complejo, ya que abarca diversos componentes tanto subjetivos, como sociales, bioquímicos y hasta el arte, que generan atracción sexual y que pueden ser canalizados para lograr la completa satisfacción de las personas, si no afecta de un modo negativo a otras.

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